.
Headline

22 oct. 2016

Pin It

Widgets

Alejandro Vergara El torreón español

Alejandro Vergara, de sólo 21 años, hijo de una chilena, fruto de las inferiores del Unicaja, está destacando en la campaña con Valdivia. Jugar en la Roja es su sueño.

Joder-hostia-tío. Es como una sola palabra, un apodo. Los jugadores del Deportivo Valdivia no pierden oportunidad de molestarlo recordándole sus palabras favoritas. Los modismos no se le han olvidado, ni menos jugar al básquetbol como le enseñaron en las inferiores del poderoso Unicaja español. Son los días en el CDV de Alejandro Vergara, el hispano-chileno que refuerza al equipo, el jugador que muestra un nivel europeo en cada partido del Torreón. El Español, el conquistador de estos tiempos modernos, como le dicen sus compañeros.
Álex es hijo de la santiaguina Francisca Harboe, quien se fue con su familia a los 19 años a Holanda, primero, y Mollina, un pueblo en Málaga, España, después. Su hermano, el hoy diputado Felipe Harboe, se vino a Chile, pero ella conoció allá al español Francisco Vergara. Alejandro, fruto de ese matrimonio, probó el ciclismo, el fútbol y el tenis, pero el básquetbol fue otra cosa. “Me enamoré y era alto, así que destacaba harto”, cuenta el jugador de un metro y 95 centímetros y 21 años.
En Mollina un día lo vio un entrenador y se lo llevó al Unicaja. Vergara, de nueve años, se fue con su madre a la ciudad, a Málaga. Su padre había fallecido hacía un año.
Pasó por todos los niveles del equipo malagueño, pero el salto al cuadro adulto eran palabras mayores. “Mi sueño era llegar a la primera liga de España y creo que se mantiene. Aunque también es vivir de jugar al básquetbol”, asegura.
Tras eso dio el paso al profesionalismo y jugó en el Novaschool de la liga EBA, una cuarta división española, desde donde subió a la LEB Plata, con el Morón de la Frontera.
Buscando club, un día, conversando con su representante, le comentó que era también chileno. El manager le dijo que vería la posibilidad de jugar por la selección chilena y se contactó con Daniel Frola, el técnico de la Roja. “Con él acordaron y después se vio la posibilidad de venir a jugar a un equipo. Ahí habló con Juan Manuel Córdoba (técnico de Valdivia), que por esos días iba a Barcelona. Todo se dio perfecto”, recuerda Vergara.
Con mucho acento castizo y algo del sureño, Vergara asegura: “Aún no he trabajado con la selección, pero Daniel sabe que si me llama, estaré disponible. A todo el mundo le gusta jugar por un país y más si es el de origen de mi mamá”.
Valdivia, en tanto, hizo un negocio redondo: no ocupa con él plaza de extranjero y es Sub 23. “Estoy feliz en Valdivia, pero lo que más me ha gustado es cómo viven el básquetbol en el sur”, opina.
Había visitado Chile cada cuatro o cinco años para las fiestas de fin de año, pero poco más. Ahora en Valdivia está solo... Hablando de familia, porque la madre y hermanos se quedaron en España y sus parientes en Chile están en Santiago, aunque mantiene contacto con su tío Felipe. Pero tan solo no está, porque pololea hace un tiempo con una instructora de gimnasia rítmica, con quien ha salido a conocer el sur de Chile. “Me gusta ver series de TV, pero ahora cuando hay un par de días libres aprovechamos de conocer. Lo que más me ha gustado es Pucón y espero ir a San Rafael, pero se necesita más tiempo”, comenta.
Confiesa que su idea original era venir de julio a agosto a la Liga Saesa, a “un trabajo de verano”, cuando en España el básquetbol para, pero ahora se proyecta en jugar acá tal vez para siempre: “Obviamente echo de menos España, allá está mi familia; pero si se da, no estaría mal jugar acá”.
¿Es un paso atrás venir de las ligas menores españolas a Chile? El propio jugador responde que no, que gana más o menos lo mismo que en España. Claro, en la liga mayor hispana sería diferente.
Por ahora, destaca en los parquets nacionales con un juego de mucha movilidad, no solo armando, sino aportando a los rebotes y hasta en tiros exteriores. “Así enseñan en Unicaja, una de las mejores escuelas de España. No importa cuánto midas, te enseñan a jugar en todas las posiciones”, explica.
Ayer, en el hotel donde esperaba el partido de anoche ante Puente Alto, miraba a ver si algún familiar lo iba a ver. Su tío, en campaña en Chillán, ya se había excusado. El plantel, bromista y todo, sería la compañía del “Español”.


LA TERCERA
 
Copyright © 2014 Zona Basket Curico